Factores de riesgo asociados con la enfermedad caries dental en niños
Abstract:

Se realiza un estudio sobre los factores de riesgo que más inciden en la aparición de la enfermedad caries dental, dada la alta prevalencia que presenta, que afecta del 95 al 99 % de la población y la sitúa como la principal causa de pérdida de dientes. El estudio analítico del tipo casos y controles se llevó a cabo en el municipio de Colón, Matanzas, durante los cursos académicos 2000-2002. El universo estuvo constituido por 2 995 niños de 9-12 y 15 años de edad, de los cuales se tomó una muestra aleatoria de alrededor del 50 % (P = 0,50). En la selección, se consideraron como casos al grupo de pacientes portadores de la enfermedad caries dental, y como controles a los niños sanos o que no presentaron síntomas de la enfermedad. Se determinó el grado de infección por E. mutans (41 %), el grado de resistencia del esmalte a la dilución ácida (24 %), mala higiene bucal (80 %) e ingestión de alimentos azucarados (100 %).

Keywords:
    • CARIES DENTAL;
    • FACTORES DE RIESGO;
    • NIÑO.
<h3>Art&iacute;culos originales <br> </h3> <p>Facultad de Estomatolog&iacute;a <br> Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de La Habana <br> </p><h2>Factores de riesgo asociados con la enfermedad caries dental en ni&ntilde;os <br> </h2> <p><i><a href="#cargo">Dra. Johany Duque de Estrada River&oacute;n,<span class="superscript">1 </span>Dr. Amado Rodr&iacute;guez Calzadilla,<span class="superscript">2</span> Dra. Gisele Coutin Marie<span class="superscript">3</span> y Dra. Flora Riveron Herrera<span class="superscript">4</span></a></i><a name="autor"></a> </p><h4>Resumen <br> </h4> <p>Se realiza un estudio sobre los factores de riesgo que m&aacute;s inciden en la aparici&oacute;n de la enfermedad caries dental, dada la alta prevalencia que presenta, que afecta del 95 al 99 % de la poblaci&oacute;n y la sit&uacute;a como la principal causa de p&eacute;rdida de dientes. El estudio anal&iacute;tico del tipo casos y controles se llev&oacute; a cabo en el municipio de Col&oacute;n, Matanzas, durante los cursos acad&eacute;micos 2000-2002. El universo estuvo constituido por 2 995 ni&ntilde;os de 9-12 y 15 a&ntilde;os de edad, de los cuales se tom&oacute; una muestra aleatoria de alrededor del 50 % (P = 0,50). En la selecci&oacute;n, se consideraron como casos al grupo de pacientes portadores de la enfermedad caries dental, y como controles a los ni&ntilde;os sanos o que no presentaron s&iacute;ntomas de la enfermedad. Se determin&oacute; el grado de infecci&oacute;n por E. mutans (41 %), el grado de resistencia del esmalte a la diluci&oacute;n &aacute;cida (24 %), mala higiene bucal (80 %) e ingesti&oacute;n de alimentos azucarados (100 %). <br> </p> <p><i>DeCS: </i>CARIES DENTAL/ diagn&oacute;stico; FACTORES DE RIESGO; NI&Ntilde;O. <br> <br> Dada la alta incidencia que presentan enfermedades bucales como la caries, periodontopat&iacute;as y maloclusiones, y la gran necesidad de prevenirlas, es que nos sentimos motivados a estudiar los factores de riesgo que sobre ellas influyen. <br> </p> <p>Todos los seres vivos est&aacute;n expuestos constantemente a m&uacute;ltiples y diversos riesgos de enfermar y de morir. El hombre, que vive en un ambiente sociocultural artificial, es decir, creado y desarrollado hist&oacute;ricamente por &eacute;l mismo, tiene por razones ecol&oacute;gicas y sociales una diversidad grande de riesgos y una oportunidad tambi&eacute;n mayor de enfrentarse a ellos. <br> </p> <p>La noci&oacute;n de riesgo epidemiol&oacute;gico es funci&oacute;n de la existencia del ser humano viviendo en un ambiente social en variaci&oacute;n permanente, vale decir, los riesgos que afectan nuestra salud, dependen de la vida en sociedad, y m&aacute;s precisamente, del tipo estructural de la sociedad en que vivimos.<span class="superscript">1,2</span> <br> </p> <p>En vista de las dificultades para la aplicaci&oacute;n de modelos de determinaci&oacute;n causal en el abordaje de su objeto de conocimiento, la epidemiolog&iacute;a moderna se estructura en torno de un concepto fundamental: riesgo. La idea de riesgo ha sido crucial para el desarrollo de una epidemiolog&iacute;a de las enfermedades no infecciosas. Riesgo es el correspondiente epidemiol&oacute;gico del concepto matem&aacute;tico de probabilidad;<span class="superscript">3</span> por lo tanto, el concepto epidemiol&oacute;gico de riesgo implica la probabilidad que tiene un individuo (riesgo individual) de desarrollar una enfermedad determinada, un accidente o un cambio en su estado de salud en un per&iacute;odo espec&iacute;fico y en una comunidad dada, con la condici&oacute;n de que no enferme o muera de otra causa en ese per&iacute;odo.<span class="superscript">4</span> <br> </p> <p>Por definici&oacute;n, se observa la convergencia de 3 dimensiones siempre relacionadas con el concepto de riesgo: ocurrencia de enfermedad, denominador de base poblacional y tiempo. <br> </p> <p>Con prop&oacute;sitos cient&iacute;ficos u operacionales, el concepto de riesgo se torna m&aacute;s &uacute;til al generar nociones correlacionadas como factor de riesgo o grupo de riesgo, por lo que los factores de riesgo (o criterios de riesgo) son aquellas caracter&iacute;sticas y atributos (variables) que se presentan asociados diversamente con la enfermedad o el evento estudiado; ellos no son necesariamente las causas (o la etiolog&iacute;a necesaria), solo sucede que est&aacute;n asociadas con el evento. Como constituyen una probabilidad medible, tienen valor predictivo y pueden utilizarse con ventajas en prevenci&oacute;n individual como en los grupos y en la comunidad total.<span class="superscript">5,6</span> <br> </p> <p>Concretamente, entendemos por criterio o factor de riesgo a toda caracter&iacute;stica y circunstancia determinada ligada a una persona, a un grupo de personas o a una poblaci&oacute;n, de la cual sabemos que est&aacute; asociada con un riesgo de enfermedad, con la posibilidad de evoluci&oacute;n de un proceso m&oacute;rbido o con la exposici&oacute;n especial a tal proceso.<span class="superscript">7-9</span> <br> </p> <p>A medida que los modelos de riesgo son basados en medidas de incidencia, en rigor, cualquier investigaci&oacute;n para evaluaci&oacute;n de riesgo tiene que establecer la secuencia temporal de la asociaci&oacute;n, o sea, un factor de riesgo debe claramente preceder a la eclosi&oacute;n de la enfermedad. <br> </p> <p>Una distinci&oacute;n te&oacute;rica ha sido propuesta entre factores de riesgo (cuyo efecto puede ser prevenido y marcadores de riesgo (atributos inevitables, ya producidos, cuyo efecto se halla por lo tanto fuera de control). <br> </p> <p>La identificaci&oacute;n de factores de riesgo es paso obligatorio para la prevenci&oacute;n primaria. Asimismo, el reconocimiento de marcadores de riesgo puede ser extremadamente &uacute;til en la identificaci&oacute;n de grupos bajo-alto riesgo, para la prevenci&oacute;n secundaria, cuando est&aacute;n disponibles los medios de detecci&oacute;n precoz y tratamiento r&aacute;pido.<span class="superscript">3</span> <br> </p> <p>Desde los tiempos de Hip&oacute;crates, fue establecido que es m&aacute;s f&aacute;cil prevenir las enfermedades que curarlas; sin embargo, para su prevenci&oacute;n es imprescindible conocer bien los factores y las condiciones del surgimiento de las enfermedades m&aacute;s difundidas y peligrosas.<span class="superscript">10</span> <br> </p> <p>A medida que la humanidad fue avanzando, un gran n&uacute;mero de hombres continuaron se&ntilde;alando la importancia de la prevenci&oacute;n en Estomatolog&iacute;a, pero no obstante, la Estomatolog&iacute;a no se encontraba representada en la Higiene y Epidemiolog&iacute;a, ya que el mismo profesional, ignorante de la gran potencia de ella en este campo, hab&iacute;a dedicado su profesi&oacute;n a obturar dientes, extraerlos y remplazarlos. Pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, esta ciencia ha venido experimentando una notable transformaci&oacute;n, al evolucionar de una fase mec&aacute;nica a una cient&iacute;fica, al aplicar una serie de medidas preventivas que persiguen por finalidad la conservaci&oacute;n anat&oacute;mica y fisiol&oacute;gica de los tejidos, y como consecuencia, una mejor salud bucodental y una mejor salud del organismo en general.<span class="superscript">11-13</span> <br> </p> <p>Todo esto es l&oacute;gico que se produzca en la era actual, la cual podr&iacute;amos llamarla la era de prevenci&oacute;n, pues vemos que el individuo se moviliza constantemente.<span class="superscript">14</span> La teor&iacute;a de los factores de riesgo es uno de los destacados logros de la medicina contempor&aacute;nea, ya que permite controlar aquellos elementos o procesos que inciden negativamente y obstaculizan el ulterior fortalecimiento de la salud de la poblaci&oacute;n. Esta teor&iacute;a parte de que la etapa contempor&aacute;nea de la civilizaci&oacute;n humana de tr&aacute;nsito del capitalismo al socialismo se caracteriza tambi&eacute;n por el progreso cient&iacute;fico-t&eacute;cnico, que conjuntamente con acciones favorables para la salud, se hacen acompa&ntilde;ar de &quot;impuestos&quot; que se manifiestan negativamente sobre ellas. No por casualidad esta acci&oacute;n negativa es denominada algunas veces &quot;el pago&quot; por la adaptaci&oacute;n a nuevas condiciones cambiantes de la vida.<span class="superscript">15</span> <br> </p> <p>Los factores de riesgo no act&uacute;an aisladamente, sino en conjunto, interrelacionadamente, por lo que con frecuencia fortalecen en gran medida su nocivo efecto para la salud. Se tienen c&aacute;lculos de la acci&oacute;n combinada de los factores de riesgo que muestran que su acci&oacute;n conjunta siempre es mayor que la simple suma aritm&eacute;tica de los riesgos relativos, por lo tanto, la evaluaci&oacute;n de un factor de riesgo ser&aacute; cient&iacute;ficamente m&aacute;s aceptable si se consideran no solo sus efectos directos y aislados, sino tambi&eacute;n sus efectos conjuntos con otras variables de inter&eacute;s.<span class="superscript">16,17 </span> <br> </p> <p>Es importante subrayar que la inespecificidad de los factores se&ntilde;alados para el surgimiento de enfermedades determinadas o clase de enfermedades, requiere de la utilizaci&oacute;n de la concepci&oacute;n de los factores de riesgo y su an&aacute;lisis desde posiciones socio-higi&eacute;nicas integrales, y no desde los puntos de vista de las diferentes disciplinas cl&iacute;nicas (Neumolog&iacute;a, Cardiolog&iacute;a, Oncolog&iacute;a, etc.).<span class="superscript">18,19</span> <br> </p> <p>El empleo de diversos &iacute;ndices ha permitido correlacionar en numerosos grupos de poblaci&oacute;n, las principales enfermedades bucales: caries, periodontopat&iacute;as y maloclusiones con diversos factores de riesgo, indudablemente relacionados entre s&iacute;. <br> Son innumerables los investigadores que coinciden en relacionar los microorganismos de la placa y la influencia de estos como desencadenantes de caries y periodontopat&iacute;as.<span class="superscript">20,21</span> <br> </p> <p>La investigaci&oacute;n estomatol&oacute;gica desarrollada en un grupo de pa&iacute;ses, en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, constituye un trabajo formidable, y sus resultados facilitan una mejor comprensi&oacute;n del proceso de inicio de la caries dental y de los factores relacionados con esta, lo cual propicia la b&uacute;squeda de mejores formas de impedir su aparici&oacute;n. <br> </p> <p>En la actualidad, existen distintos puntos de vista sobre la valoraci&oacute;n de los diversos factores, algunos originados por un enfoque lamentablemente unidireccional, manifestado por algunos autores que tienden a considerar simplemente como decisivos a los factores microbianos que determinan el proceso agresivo en la caries dental, como es el caso de Gibbons, <i>Bunett</i> y<i> Sharp, </i>que al explicar la etiolog&iacute;a de la caries, manifestaron que era de origen bacteriano al comprobar la capacidad que tienen los agentes animicrobianos de limitar el proceso carioso en animales de experimentaci&oacute;n. Las propiedades que poseen los estreptococos productores de dextr&aacute;n de fermentar grandes variedades de carbohidratos, haciendo que baje el pH por debajo de 4, y el almacenamiento de polisac&aacute;ridos intracelulares que luego transforman en &aacute;cido l&aacute;ctico cuando les falta el sustrato ex&oacute;geno, los sit&uacute;an a la cabeza de los microorganismos productores de caries.<span class="superscript">22-24</span> Otros autores sobreestiman la importancia de la resistencia del esmalte, y por &uacute;ltimo, otros enfatizan el papel regulador de la saliva.<span class="superscript">25</span> <br> </p> <p>Sin embargo, todo el conjunto de esos importantes trabajos de la amplia literatura estomatol&oacute;gica, pueden permitir una concepci&oacute;n integral, que abre nuevas v&iacute;as a una prevenci&oacute;n de caries m&aacute;s efectiva. <br> </p> <p>La alta prevalencia de caries que se presenta en el mundo entero (afecta del 95 al 99 % de la poblaci&oacute;n), la sit&uacute;a como principal causa de p&eacute;rdida de dientes, ya que de cada 10 personas, 9 presentan la enfermedad o las secuelas de esta, que tiene su comienzo casi desde el principio de la vida y progresa con la edad.<span class="superscript">26</span> <br> </p> <p>Teniendo en cuenta la importancia de la prevenci&oacute;n oportuna en los problemas de la cavidad bucal, se han dirigido los esfuerzos a la b&uacute;squeda y establecimiento de m&eacute;todos preventivos eficaces contra la caries dental y la placa bacteriana, entre ellos el fl&uacute;or en sus diferentes formas, la aplicaci&oacute;n de resinas ep&oacute;xicas y la eliminaci&oacute;n correcta de la placa, tanto por medios qu&iacute;micos como mec&aacute;nicos. <br> </p> <p>Los factores de riesgo pueden ser tanto indicadores de riesgo como causa de da&ntilde;o a la salud. <br> </p> <p>Para medir el riesgo es necesario decidir cu&aacute;l es el resultado adverso que interesa, hay que hacer una descripci&oacute;n completa de su epidemiolog&iacute;a y de todos los factores de riesgo relacionados.<span class="superscript">27 </span>Entonces, cabr&iacute;a preguntarnos: &iquest;cu&aacute;les son los factores de riesgo que en nuestro medio influyen en la aparici&oacute;n de las principales enfermedades bucales en ni&ntilde;os? <br> </p> <p>Los factores de riesgo pueden estar presentes en todas las etapas de la vida, pero en nuestro trabajo, el objetivo son las edades entre 9 y 15 a&ntilde;os, porque nos preocupan las condiciones biol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas y sociales que se asocian con un incremento de la susceptibilidad para desarrollar determinadas enfermedades o desviaciones de la salud en esta etapa. <br> </p> <p>Si no se conoce c&oacute;mo se comportan los factores de riesgo de estas enfermedades, no se podr&aacute;n poner en pr&aacute;ctica programas preventivos efectivos que nos permitan actuar de forma precisa en la prevenci&oacute;n. <br> </p> <p>Los resultados de las investigaciones realizadas demuestran que lesiones ocurridas en la ni&ntilde;ez y adolescencia tienen car&aacute;cter reversible durante los primeros a&ntilde;os de la edad adulta, mientras que presentan forma irreversible en la edad madura.<span class="superscript">28,29</span> <br> </p> <p>La atenci&oacute;n estomatol&oacute;gica integral constituye un reto cient&iacute;fico moral, pues el estomat&oacute;logo debe ampliar sus conocimientos sobre atenci&oacute;n al medio y al hombre. <br> </p> <p>A&uacute;n quedan muchos aspectos por definir en relaci&oacute;n con la atenci&oacute;n estomatol&oacute;gica al medio social y natural donde residen las personas y las familias; ejemplo de ello ser&iacute;a el conocimiento de la historia social de las enfermedades bucales, los riesgos, y otros factores determinantes sociales, para lo cual es necesario ampliar conocimientos en psicolog&iacute;a, sociolog&iacute;a, epidemiolog&iacute;a, etc.; igualmente los conocimientos relacionados con los factores determinantes biol&oacute;gicos y el desempe&ntilde;o profesional para enfrentarlos, cuya base ser&iacute;a el dominio de la atenci&oacute;n primaria en las especialidades estomatol&oacute;gicas Periodoncia, Ortodoncia, Cirug&iacute;a y Pr&oacute;tesis.<span class="superscript">30</span> <br> </p> <p>Entonces, educar para promover y proteger la salud, conociendo los factores de riesgo de las principales enfermedades bucales, ser&aacute; la meta a alcanzar mediante un nuevo modelo de atenci&oacute;n estomatol&oacute;gica que responder&iacute;a al concepto de la Estomatolog&iacute;a General Integral (EGI), que coloca al hombre como un ser biosocial sobre el que influyen diferentes factores de riesgo, como atributos que pueden actuar negativamente en la aparici&oacute;n y desarrollo de la enfermedad. Con nuestra investigaci&oacute;n pensamos contribuir al desarrollo de este modelo, estudiando y analizando los principales factores de riesgo asociados con las caries dentales. <br> </p> <p>Teniendo en cuenta los resultados obtenidos con esta investigaci&oacute;n, no cabe dudas que resultar&aacute; de un beneficio extraordinario para nuestra poblaci&oacute;n infantil, pues la identificaci&oacute;n de los principales factores de riesgo de las enfermedades bucales m&aacute;s frecuentes en edades tempranas, nos permitir&aacute;n elaborar programas preventivos concretos dirigidos al control de estas, con vistas a disminuir en una buena medida su aparici&oacute;n en nuestros ni&ntilde;os, y elevar as&iacute; su nivel de salud. </p> <p><b>Objetivos:</b></p> <p>- <i>General:</i> Caracterizar los principales factores de riesgo de la enfermedad caries dental. <br> - <i>Espec&iacute;fico:</i> Determinar el grado de asociaci&oacute;n de los principales factores de riesgo relacionados con la caries dental.</p><h4>M&eacute;todos <br> </h4> <p>Se realiz&oacute; un estudio anal&iacute;tico del tipo de casos y controles en el municipio de Col&oacute;n en la Provincia de Matanzas, en el per&iacute;odo comprendido entre los cursos acad&eacute;micos 2000-2002. <br> </p> <p>El universo del estudio estuvo constituido por todos los ni&ntilde;os de las siguientes edades: 9, 12 y 15 a&ntilde;os; en total 2 995 ni&ntilde;os: 1 079 de 9 a&ntilde;os, 977 de 12 y 939 de 15 a&ntilde;os, de los cuales se tom&oacute; una muestra aleatoria considerando la prevalencia de padecer al menos una de las enfermedades seleccionadas como del 50 % (p = 0,50). El dise&ntilde;o muestral empleado incluy&oacute; 2 etapas de selecci&oacute;n; en la primera se eligieron 3 escuelas primarias del total de 9 que tiene el municipio y 2 escuelas secundarias de las 5 existentes en el territorio. Las escuelas seleccionadas fueron:</p> <p>- Primarias: &quot;Frank Pa&iacute;s&quot;, &quot;Eduardo Ren&eacute; Chiv&aacute;s&quot; e &quot;Inti Peredo&quot;. <br> - Secundarias: &quot;Roberto Coco Peredo&quot; y &quot;Julio Reyes Cairo&quot;.</p> <p>Mediante la siguiente f&oacute;rmula se obtuvo el tama&ntilde;o muestral necesario, 60 casos por cada enfermedad, y se decidi&oacute; tomar 20 alumnos de cada grupo de edad que presentaran cualquiera de las patolog&iacute;as en estudio.</p> <p align="center"><a href="/img/revistas/est/v40n2/formula.jpg"><img src="/img/revistas/est/v40n2/formula.jpg" width="374" height="118" border="0"></a></p> <p>P: prevalencia de enfermedades seleccionadas (0,50). <br> Q: 1 - P. <br> Z 1-a/2: percentil de la distribuci&oacute;n normal. <br> E02: cuadrado del m&aacute;ximo error admisible. <br> n: tama&ntilde;o de muestra. <br> N: tama&ntilde;o poblacional.</p> <p><i>Selecci&oacute;n de los casos</i>: se consider&oacute; como caso a los pacientes portadores de la enfermedad en estudio, que se define como:</p> <p>- Caries dental: proceso patol&oacute;gico complejo de origen infeccioso y transmisible que afecta a las estructuras dentarias y se caracteriza por un desequilibrio bioqu&iacute;mico; de no ser revertido a favor de los factores de resistencia conduce a cavitaci&oacute;n y alteraciones del complejo dentino-pulpar. <br> </p> <p><i>Selecci&oacute;n de los controles</i>: por cada caso se tom&oacute; un control (ni&ntilde;os sanos que despu&eacute;s de realiz&aacute;rsele el examen cl&iacute;nico no presentaron signos ni s&iacute;ntomas de la enfermedad en estudio).</p> <p><i>Met&oacute;dica</i>: <br> </p> <p>Para dar respuesta a los objetivos espec&iacute;ficos se estudiaron diferentes variables (que se exponen en el anexo). <br> </p> <p>La participaci&oacute;n de los ni&ntilde;os en la investigaci&oacute;n dependi&oacute; del consentimiento informado dado por sus padres.</p> <p><i>T&eacute;cnicas de recogida, procesamiento y an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n:</i> <br> </p> <p>Se confeccion&oacute; una base de datos en Excel con los datos obtenidos de las encuestas: Se emple&oacute; el paquete estad&iacute;stico SPSS para el an&aacute;lisis.</p> <p><i>An&aacute;lisis estad&iacute;stico:</i></p> <p>Para identificar la posible asociaci&oacute;n entre los factores de riesgo y las enfermedades en estudio se emplearon tablas de contingencia (2 <font face="Symbol">&acute;</font> 2) por tratarse de variables cualitativas dicot&oacute;micas en su mayor&iacute;a y se aplic&oacute; la prueba de Chi cuadrado con un nivel de confiabilidad del 95 %. Para las variables cuya asociaci&oacute;n con las enfermedades result&oacute; ser significativamente diferente de cero, se obtuvo el ODDS ratio, con el prop&oacute;sito de cuantificar el grado de la asociaci&oacute;n y poder obtener la probabilidad de riesgo de enfermar en presencia de los factores de riesgo considerados.</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td colspan="4"> <div align="center">Enfermedad</div></td></tr> <tr> <td>Factor de riesgo &nbsp;&nbsp;&nbsp;</td><td> <div align="center">&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Presente &nbsp;&nbsp;&nbsp;</div></td><td> <div align="center">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ausente</div></td><td> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td>Presente</td><td> <div align="center">a </div></td><td> <div align="center">b </div></td><td> <div align="center">a + b</div></td></tr> <tr> <td>Ausente</td><td> <div align="center">c </div></td><td> <div align="center">d </div></td><td> <div align="center">c + d</div></td></tr> <tr> <td>Total</td><td> <div align="center">a + c</div></td><td> <div align="center">b + d</div></td><td> <div align="center">N</div></td></tr> </table> <p>El ODDS ratio se calcul&oacute; con la f&oacute;rmula siguiente:</p> <p>OR = ad / bc</p> <p>Se obtuvieron tambi&eacute;n los l&iacute;mites de confianza para este. Finalmente, para resumir la informaci&oacute;n, esta se present&oacute; en tablas de 2 entradas y en gr&aacute;ficos de barras simples y compuestas.</p><h4>Resultados <br> </h4> <p>En las tablas 1 y 2 se muestra la distribuci&oacute;n de la muestra seg&uacute;n edad y sexo, donde el 66 % correspondi&oacute; al sexo masculino. <br> </p> <p align="center">Tabla 1. Distribuci&oacute;n por edades seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="2"> <div align="center">Grupos</div></td><td colspan="6"> <div align="center">Edad</div></td><td colspan="2"> <div align="center"></div> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td colspan="2"> <div align="center">9 a&ntilde;os</div> <div align="center"></div></td><td colspan="2"> <div align="center">12 a&ntilde;os</div> <div align="center"></div></td><td colspan="2"> <div align="center">15 a&ntilde;os</div> <div align="center"></div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33</div></td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">40 </div></td><td> <div align="center">33,33</div></td><td> <div align="center">40 </div></td><td> <div align="center">33,33</div></td><td> <div align="center">40 </div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">Se seleccionaron 20 ni&ntilde;os por cada grupo de edad.</p> <p align="center">Tabla 2. Distribuci&oacute;n por sexo seg&uacute;n grupos <br> </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="2"> <div align="center">Grupos </div></td><td colspan="4"> <div align="center">Sexo</div></td><td colspan="2" rowspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td colspan="2"> <div align="center">Femenino </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Masculino </div></td></tr> <tr> <td> <div align="center"></div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">25 </div></td><td> <div align="center">41,70 </div></td><td> <div align="center">35 </div></td><td> <div align="center">58,30</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">29 </div></td><td> <div align="center">48,30</div></td><td> <div align="center">31 </div></td><td> <div align="center">51,70 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">54 </div></td><td> <div align="center">45,00 </div></td><td> <div align="center">66 </div></td><td> <div align="center">55,00 </div></td><td> <div align="center">120</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center"> Se muestra mayor predominio del sexo masculino con respecto al femenino. <br> </p> <p> <br> En la tabla 3 se determina el grado de infecci&oacute;n por Estreptococo mutans. El 38,8 % correspondi&oacute; a bajo riesgo, el 27,5 % a moderado y el 41,7 % a alto riesgo.</p> <p>&nbsp;</p> <p align="center">Tabla 3. Comportamiento del grado de infecci&oacute;n por Estreptococos mutans seg&uacute;n grupos <br> </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="3"> <div align="center">Grupos </div></td><td colspan="6"> <div align="center">Grado de infecci&oacute;n</div></td><td colspan="2" rowspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td colspan="2"> <div align="center">Bajo</div></td><td colspan="2"> <div align="center">Moderado</div></td><td colspan="2"> <div align="center">Alto </div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">23 </div></td><td> <div align="center">38,30 </div></td><td> <div align="center">13 </div></td><td> <div align="center">21,70 </div></td><td> <div align="center">24 </div></td><td> <div align="center">40,00</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">14 </div></td><td> <div align="center">23,30 </div></td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">33,30 </div></td><td> <div align="center">26 </div></td><td> <div align="center">43,30 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">37 </div></td><td> <div align="center">38,80 </div></td><td> <div align="center">33 </div></td><td> <div align="center">27,50 </div></td><td> <div align="center">50 </div></td><td> <div align="center">41,70 </div></td><td> <div align="center">120</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,153. <br> Existe un mayor grado de infecci&oacute;n en los casos con respecto a los controles.</p> <p></p> <p> <br> En la tabla 4 se determina el grado de resistencia del esmalte a la diluci&oacute;n &aacute;cida. A alto riesgo correspondi&oacute; el 24,2 %, a moderado el 24,2 % y a bajo el 51,7 %. <br> </p> <p align="center">Tabla 4. Comportamiento del grado de resistencia del esmalte seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="center">Grado de resistencia</div> <div align="center"></div> <div align="center"></div> <div align="center"></div> <div align="center"></div> <div align="center"></div></td><td> <div align="center"></div></td><td> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">Alto</div></td><td colspan="2"> <div align="center">Moderado </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Bajo </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td>Grupos </td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">15 </div></td><td> <div align="center">25,00 </div></td><td> <div align="center">12</div></td><td> <div align="center">20,00 </div></td><td> <div align="center">33 </div></td><td> <div align="center">55,00</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">12 </div></td><td> <div align="center">23,30 </div></td><td> <div align="center">17 </div></td><td> <div align="center">28,30 </div></td><td> <div align="center">29</div></td><td> <div align="center">48,30 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">29 </div></td><td> <div align="center">24,20 </div></td><td> <div align="center">29 </div></td><td> <div align="center">24,20 </div></td><td> <div align="center">62 </div></td><td> <div align="center">51,70 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,561. <br> Hubo un predominio del bajo grado de resistencia del esmalte de forma general.</p> <p></p> <p> <br> El comportamiento de la higiene bucal fue malo en el 75,80 % de los casos (tabla 5). <br> </p> <p align="center">Tabla 5. Comportamiento de la higiene bucal seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Higiene bucal</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">Buena</div></td><td colspan="2"> <div align="center">Mala </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Grupos </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">19 </div></td><td> <div align="center">31,70</div></td><td> <div align="center">41 </div></td><td> <div align="center">68,30 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">10 </div></td><td> <div align="center">16,70 </div></td><td> <div align="center">50 </div></td><td> <div align="center">83,30 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">29 </div></td><td> <div align="center">24,20 </div></td><td> <div align="center">91 </div></td><td> <div align="center">75,80 </div></td><td> <div align="center">120</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,043. <br> Predomin&oacute; la deficiente higiene bucal en el grupo de los casos y de forma general.</p> <p>El comportamiento de la experiencia anterior de caries (83,30 %) tuvo un COPD 3 en el grupo de casos (tabla 6). <br> </p> <p align="center">Tabla 6. Comportamiento de la experiencia anterior de caries seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="center">Experiencia anterior de caries</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td> <div align="center">COP = 0 </div></td><td> <div align="center"></div></td><td> <div align="center">COP <font face="Symbol">&pound; </font>3 </div></td><td> <div align="center"></div></td><td> <div align="center">Total</div></td><td> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Grupos </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">20</div></td><td> <div align="center">33,33 </div></td><td> <div align="center">40 </div></td><td> <div align="center">66,66</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">0 </div></td><td> <div align="center">0 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">20 </div></td><td> <div align="center">16,60 </div></td><td> <div align="center">100 </div></td><td> <div align="center">83,30 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">Existe un mayor porcentaje de saliva viscosa en el grupo de casos. <br> P = 0,528.</p> <p>Se observa en la tabla 7 la presencia de la saliva viscosa, que correspondi&oacute; al 25 % del total. En la tabla 8, el api&ntilde;amiento dentario correspondi&oacute; al 18,30 %. La tabla 9 muestra el comportamiento del tratamiento de ortodoncia y la 10 el comportamiento de las fosas y fisuras profundas. <br> </p> <p align="center">Tabla 7. Comportamiento de la presencia de saliva viscosa seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td rowspan="3"> <div align="center">Grupos</div></td><td colspan="4"> <div align="center">Saliva viscosa</div></td><td colspan="2" rowspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td colspan="2"> <div align="center">No</div></td><td colspan="2"> <div align="center">S&iacute;</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">%</div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">%</div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">47</div></td><td> <div align="center">78,30</div></td><td> <div align="center">13</div></td><td> <div align="center">21,70</div></td><td> <div align="center">60</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">43</div></td><td> <div align="center">71,.70</div></td><td> <div align="center">17</div></td><td> <div align="center">28,30</div></td><td> <div align="center">60</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">90</div></td><td> <div align="center">75,00</div></td><td> <div align="center">30</div></td><td> <div align="center">25,00</div></td><td> <div align="center">120</div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,528. <br> Existe un mayor porcentaje de saliva viscosa en el grupo de casos. <br> </p> <p align="center">Tabla 8. Comportamiento del api&ntilde;amiento dentario seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td height="31">&nbsp;</td><td colspan="6" height="31"> <div align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Api&ntilde;amiento dentario</div> <div align="center"></div> <div align="center"></div> <div align="center"></div> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">No. </div></td><td colspan="2"> <div align="center">S&iacute; </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Grupos </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control</td><td> <div align="center">47 </div></td><td> <div align="center">78,30</div></td><td> <div align="center">13 </div></td><td> <div align="center">21,70 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">51 </div></td><td> <div align="center">85,00</div></td><td> <div align="center">9 </div></td><td> <div align="center">15,0</div></td><td> <div align="center">0 60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">98</div></td><td> <div align="center">81,70 </div></td><td> <div align="center">22 </div></td><td> <div align="center">18,30 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,480. <br> De forma general predominaron los ni&ntilde;os que no presentaron api&ntilde;amiento.</p> <p align="center">Tabla 9. Comportamiento del tratamiento de ortodoncia seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tratamiento de ortodoncia</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">No </div></td><td colspan="2"> <div align="center">S&iacute; </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Grupos </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">57 </div></td><td> <div align="center">95,00 </div></td><td> <div align="center">3 </div></td><td> <div align="center">5,00 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">59 </div></td><td> <div align="center">98,30 </div></td><td> <div align="center">1 </div></td><td> <div align="center">1,70 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">116 </div></td><td> <div align="center">96,7 </div></td><td> <div align="center">4 </div></td><td> <div align="center">3,30</div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center">P = 0,619. <br> De forma general hubo un mayor predominio de ni&ntilde;os sin tratamiento de ortodoncia.</p> <p align="center">Tabla 10. Comportamiento de la presencia de fosas y fisuras profundas seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fosas y fisuras profundas</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">No </div></td><td colspan="2"> <div align="center">S&iacute; </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Grupos </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td>Control </td><td> <div align="center">45 </div></td><td> <div align="center">75,00 </div></td><td> <div align="center">15 </div></td><td> <div align="center">25,00</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Caso </td><td> <div align="center">43 </div></td><td> <div align="center">71,70 </div></td><td> <div align="center">17 </div></td><td> <div align="center">28,30</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> <tr> <td>Total </td><td> <div align="center">88 </div></td><td> <div align="center">73,30</div></td><td> <div align="center">32 </div></td><td> <div align="center">26,70 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center"> P = 0,837. <br> Se present&oacute; mayor n&uacute;mero de fosas y fisuras profundas en el grupo de casos.</p> <p align="left">La ingesti&oacute;n de alimentos azucarados se comporta con una frecuencia de ingesti&oacute;n de 1 - 5 veces diarias. Se observa que la mayor frecuencia fue 2 veces (25 %) y 5 veces (31,70 %) para el grupo de casos (tabla 11). <br> </p> <p align="center">Tabla 11. Comportamiento de la ingesti&oacute;n de alimentos azucarados seg&uacute;n grupos</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="6"> <div align="left">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Grupo</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2"> <div align="center">Control </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Caso </div></td><td colspan="2"> <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Frecuencia de ingesti&oacute;n </div></td><td> <div align="center">No. </div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td><td> <div align="center">No.</div></td><td> <div align="center">% </div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">0 </div></td><td> <div align="center">2 </div></td><td> <div align="center">3,30</div></td><td> <div align="center">2 </div></td><td> <div align="center">3,30</div></td><td> <div align="center">4 </div></td><td> <div align="center">3,30</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">1 </div></td><td> <div align="center">19 </div></td><td> <div align="center">31,70</div></td><td> <div align="center">9 </div></td><td> <div align="center">15,00</div></td><td> <div align="center">28 </div></td><td> <div align="center">23,30</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">2 </div></td><td> <div align="center">17 </div></td><td> <div align="center">28,30 </div></td><td> <div align="center">15 </div></td><td> <div align="center">25,00</div></td><td> <div align="center">32 </div></td><td> <div align="center">26,70</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">3 </div></td><td> <div align="center">6 </div></td><td> <div align="center">10,00 </div></td><td> <div align="center">7 </div></td><td> <div align="center">11,70</div></td><td> <div align="center">13 </div></td><td> <div align="center">10,80</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">4 </div></td><td> <div align="center">1 </div></td><td> <div align="center">1,70 </div></td><td> <div align="center">8 </div></td><td> <div align="center">13,30 </div></td><td> <div align="center">9 </div></td><td> <div align="center">7,50</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">5 </div></td><td> <div align="center">15 </div></td><td> <div align="center">25,00</div></td><td> <div align="center">19 </div></td><td> <div align="center">31,70</div></td><td> <div align="center">34 </div></td><td> <div align="center">28,30</div></td></tr> <tr> <td> <div align="center">Total</div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100 </div></td><td> <div align="center">60 </div></td><td> <div align="center">100 </div></td><td> <div align="center">120 </div></td><td> <div align="center">100</div></td></tr> </table> <p align="center"> P = 0,05.</p><h4>Discusi&oacute;n <br> </h4> <p>La tabla 1 muestra la distribuci&oacute;n por edades seg&uacute;n los grupos control y casos, con 20 ni&ntilde;os de cada edad por cada grupo, para un total de 120 ni&ntilde;os examinados para la enfermedad caries dental. <br> </p> <p>En la tabla 2 se observa que el total de controles, el 41,70 % pertenec&iacute;a al sexo femenino y el 58,30 % al masculino, y del total de casos 48,30 % correspondi&oacute; al sexo femenino y el 45 % al masculino. <br> </p> <p>En cuanto al grado de infecci&oacute;n por Estreptococos mutans, la tabla 3 muestra que a pesar de que existe un mayor grado de infecci&oacute;n en los casos con respecto a los controles (33,30 % en la categor&iacute;a de moderado y 43,30 % en la categor&iacute;a de alto), no se encontraron diferencias significativas entre los 2 grupos (p = 0,153). Esto no concuerda con gran n&uacute;mero de estudios realizados que plantean que los niveles de S. mutans en la saliva se relacionan significativamente con la incidencia de caries.<span class="superscript">31-33 </span>Sin embargo, en la amplia literatura que existe sobre el tema, algunos investigadores han realizado trabajos donde lo anteriormente expuesto no se cumple, y las concentraciones de S. mutans en la saliva no ofrecen diferencias estad&iacute;sticamente significativas en relaci&oacute;n con los grupos de estudio y de control.<span class="superscript">34,35 </span>Ejemplo de ello lo tenemos en un estudio realizado en Suecia relacionado con lactobacilos y S. mutans utilizados para la selecci&oacute;n de ni&ntilde;os con alto riesgo de caries, que se bas&oacute; en experiencias hechas en conjunto con otro estudio (Vipeholm), donde se plantea que en algunos de estos grupos se observa una evidente correlaci&oacute;n entre lactobacilos S. mutans y la actividad de caries, pero en otros grupos tal relaci&oacute;n no se encontr&oacute;.<span class="superscript">36</span> <br> </p> <p>En otro estudio de Gotemburgo, Suecia, donde se examin&oacute; el n&uacute;mero de <i>S. mutans</i> en 655 ni&ntilde;os entre 9 y 12 a&ntilde;os de edad, se plante&oacute; que los ni&ntilde;os del grupo control que ten&iacute;an un gran n&uacute;mero <i>S. mutans </i>al inicio del estudio, desarrollaron m&aacute;s caries que aquellos que ten&iacute;an un bajo n&uacute;mero, pero que la variaci&oacute;n del grupo fue grande y no existi&oacute; una relaci&oacute;n lineal. Este fen&oacute;meno explica que un gran n&uacute;mero de <i>S. mutans</i> solamente muestra que una persona es portadora de microflora causal de caries, y que para determinar una predisposici&oacute;n m&aacute;s real para la actividad de caries debe realizarse una combinaci&oacute;n de diferentes factores.<span class="superscript">36</span> Dichos resultados se encuentran relacionados con los obtenidos en nuestra investigaci&oacute;n. Se piensa que se deba fundamentalmente a falta de sensibilidad de la t&eacute;cnica empleada (determinaci&oacute;n de las concentraciones de <i>S. mutans</i> en saliva utilizando el medio de cultivo <i>Mitis salivarius</i>) puesto que durante el an&aacute;lisis de laboratorio, adem&aacute;s de las colonias perfectamente redondeadas de los estreptococos, tambi&eacute;n se adher&iacute;an al tubo peque&ntilde;os artefactos provenientes de la coloraci&oacute;n similares a los estreptococos que pudieran confundir al operador. <br> </p> <p>La resistencia del esmalte es otro de los factores que siempre se analizan en las investigaciones realizadas sobre factores de riesgo asociados con caries (tabla 4). Se plantea en diversos estudios que la resistencia del esmalte dental a la desmineralizaci&oacute;n &aacute;cida est&aacute; condicionada por la velocidad de difusi&oacute;n de los &aacute;cidos (permeabilidad) y la velocidad de disoluci&oacute;n de los cristales que conforman los prismas.<span class="superscript">37,38</span> La velocidad con que difunden los &aacute;cidos al interior del esmalte est&aacute; en relaci&oacute;n con el n&uacute;mero y tama&ntilde;o de los poros y la composici&oacute;n mineral de la soluci&oacute;n en ellos contenida; la velocidad de disoluci&oacute;n de los cristales depende de la composici&oacute;n mineral y qu&iacute;mica del esmalte y de caracter&iacute;sticas macro y microestructurales.<span class="superscript">37-39</span> Resulta fundamental el per&iacute;odo en el cual las estructuras dentarias se encuentran en formaci&oacute;n (en que desempe&ntilde;a un papel fundamental la nutrici&oacute;n de la madre) y posteriormente el per&iacute;odo de calcificaci&oacute;n, en el cual es muy importante la lactancia materna, pues se ha demostrado que las concentraciones de Ca son significativamente m&aacute;s altas en los ni&ntilde;os que lactan el pecho, puesto que sus madres ingieren m&aacute;s cantidad de energ&iacute;a, prote&iacute;nas totales y carbohidratos con respecto a las madres que no lactan.<span class="superscript">40</span> Adem&aacute;s, los ni&ntilde;os clasificados como malnutridos presentan alteraciones estructurales en los tejidos dentarios con una marcada dependencia de la erupci&oacute;n dentaria y presencia de caries producto del estado nutricional.<span class="superscript">41</span> <br> </p> <p>Estas consideraciones pueden estar relacionadas con los resultados obtenidos en nuestra investigaci&oacute;n, en la cual no se encontraron diferencias que pudieran resultar significativas entre los grupos de estudio y control. Nuestros resultados son similares a una investigaci&oacute;n realizada en Hait&iacute; en marzo-abril de 1996, en la que se estudiaron diferentes factores de riesgo, entre ellos resistencia del esmalte (en 322 ni&ntilde;os de 12 a&ntilde;os de edad), y donde no hubo diferencias con respecto a este factor entre ambos grupos. En este estudio se plante&oacute; adem&aacute;s que las t&eacute;cnicas para incrementar la resistencia del esmalte son m&aacute;s recomendables para los pa&iacute;ses industrializados por ser m&aacute;s costosas (como puede ser la fluoraci&oacute;n de las aguas), y que en los pa&iacute;ses con menos desarrollo pudieran prevenirse las caries atendiendo a otros factores como higiene bucal y disminuci&oacute;n en la ingesti&oacute;n de alimentos con altos contenidos de az&uacute;car.<span class="superscript">42</span> <br> </p> <p>La higiene bucal (tabla 5) result&oacute; estad&iacute;sticamente significativa en nuestro estudio. La mala higiene bucal predomin&oacute; tanto en el grupo de los casos (83,30 %) como en general (75,80 %). <br> </p> <p>Numerosos estudios confirman que la mala higiene bucal es un riesgo significativo en la caries dental,<span class="superscript">42,43</span> y que se encuentra relacionada con la prevalencia de caries.<span class="superscript">44</span> <br> </p> <p>La higiene bucal es la clave de la prevenci&oacute;n de la caries y la base del &eacute;xito del tratamiento de la gingivitis. Muchos de los fracasos del control de las 2 grandes enfermedades producidas por la placa bacteriana, pueden atribuirse a la higiene inadecuada. Por otra parte, la edad de la placa tiene un efecto significativo sobre la producci&oacute;n &aacute;cida. Las placas viejas tienen una mayor habilidad para disminuir el pH a partir de soluciones de az&uacute;car que las placas recientemente formadas.<span class="superscript">45</span> <br> </p> <p>Diversos estudios confirman que una buena higiene bucal tiene un gran impacto en la futura salud dental,<span class="superscript">46</span> por lo que se deben cambiar los h&aacute;bitos de higiene inadecuados para prevenir las caries.<span class="superscript">47</span> Se recomienda el cepillado dental; si se realiza solamente una vez al d&iacute;a contribuye a la mala higiene bucal, y la confirma como un factor de riesgo,<span class="superscript">48,49</span> pero si su uso es adecuado contribuye a la prevenci&oacute;n de caries, particularmente si se utilizan dent&iacute;fricos fluorados.<span class="superscript">50-52</span> <br> </p> <p>La caries de la primera infancia, que afecta a los dientes temporales seg&uacute;n su cronolog&iacute;a de erupci&oacute;n, involucra a varios dientes en forma r&aacute;pida,<span class="superscript">53,54 </span>lo que ocasiona un significativo desarrollo de caries en la dentici&oacute;n temporal y posteriormente en la permanente.<span class="superscript">55 </span>Se plantea que los ni&ntilde;os con caries de la primera infancia presentan el doble de dientes cariados, obturados y perdidos a los 4 y 6 a&ntilde;os de edad en relaci&oacute;n con los que no las poseen.<span class="superscript">56</span> <br> </p> <p>En otros estudios epidemiol&oacute;gicos se ha obtenido correlaci&oacute;n significativa entre la experiencia previa de caries en dentici&oacute;n temporal, dentici&oacute;n permanente o ambas con la actividad posterior de caries.<span class="superscript">57,58</span> Estos resultados son similares a los obtenidos en nuestra investigaci&oacute;n (tabla 6), donde se puede observar una relaci&oacute;n altamente significativa (p = 0,000) con respecto a la experiencia anterior de caries entre los grupos control (66,66 %) y casos (100 %). <br> </p> <p>Los ni&ntilde;os con experiencia anterior de caries tienen una mayor predisposici&oacute;n a padecer la enfermedad en a&ntilde;os posteriores que aquellos que est&aacute;n libres de ellas, y requieren una terapia preventiva mayor para evitar el desarrollo de futuras lesiones cariosas.<span class="superscript">59</span> Basado en estos datos, se han propuesto programas de prevenci&oacute;n de caries que sugieren definir el riesgo tomando en cuenta, entre otros, la existencia previa de caries,<span class="superscript">42,60</span> consider&aacute;ndola como una variable cl&iacute;nica de importancia.<span class="superscript">61,62</span> <br> </p> <p>La saliva es una soluci&oacute;n supersaturada de calcio y fosfato que contiene fl&uacute;or, prote&iacute;nas, inmunoglobulinas y glicoprote&iacute;nas, entre otros elementos; varias de sus funciones, tales como la antibacteriana, la amortiguadora del descenso del pH, la de autolimpieza y la de promoci&oacute;n de mineralizaci&oacute;n-remineralizaci&oacute;n, persiguen la protecci&oacute;n de la estructura dental, por lo que las afectaciones en su cantidad y/o calidad elevan la probabilidad de caries.<span class="superscript">63-65</span> <br> </p> <p>El papel protector de la saliva resulta obstaculizado por la reducci&oacute;n de la secreci&oacute;n salival, debido a enfermedades sist&eacute;micas, radiaciones, estr&eacute;s y algunos medicamentos;<span class="superscript">66,67 </span>la viscosidad aumentada, resultado de la uni&oacute;n de glicoprote&iacute;nas de alto peso molecular fuertemente hidratadas reforzada por el &aacute;cido si&aacute;lico, al igual que otras aglutininas salivales, favorecen la adhesi&oacute;n del <i>S. mutans</i> a las superficies dentales;<span class="superscript">68,69</span> adem&aacute;s, la viscosidad excesiva es menos efectiva en el despeje de los carbohidratos.<span class="superscript">70</span> <br> </p> <p>Al analizar el comportamiento de la presencia de saliva viscosa seg&uacute;n los grupos (tabla 7), se observa que a pesar de que en el grupo de casos existe un mayor porcentaje (28,30 %) con respecto a los controles (21,70 %), esta no correlaciona positivamente (p = 0,528). Se piensa que se deba a que solo el 25 % del total de ni&ntilde;os estudiados presentaban estas caracter&iacute;sticas. <br> </p> <p>Si observamos el comportamiento del api&ntilde;amiento dentario seg&uacute;n los grupos (tabla 8), se puede constatar que no existe una correlaci&oacute;n positiva entre ellos (p = 0,480), a pesar de que algunos autores plantean que el api&ntilde;amiento dentario ocasiona acumulaci&oacute;n de placa dentobacteriana.<span class="superscript">70 </span>Sin embargo, otros autores en investigaciones para medir la acumulaci&oacute;n de placa sobre dientes anteriores malposicionados y bien posicionados, plantean que en dientes malposicionados la acumulaci&oacute;n de placa puede ser mayor que en los bien alineados, presumiblemente como resultado de una mayor dificultad en la remoci&oacute;n de placa por el paciente, sin embargo, en los pacientes con buena higiene oral, la diferencia no fue significativa. <br> </p> <p>Existen factores que generalmente se asocian con la caries dental, como son los tratamientos de Ortodoncia y la presencia de fosas y fisuras profundas. <br> </p> <p>Algunos autores est&aacute;n de acuerdo en plantear que los dispositivos ortod&oacute;nticos como br&aacute;quets, bandas, el&aacute;sticos, entre otros, en la superficie dental, ocasionan acumulaci&oacute;n de placa dentobacteriana y facilitan la desmineralizaci&oacute;n,<span class="superscript">71,72</span> as&iacute; como dificultan la higiene del paciente, lo que ha hecho que numerosos profesionales se preocupen en prevenir las caries dentales y brinden una atenci&oacute;n profesional diferenciada a este tipo de pacientes.<span class="superscript">73</span> Sin embargo, en nuestro estudio (tabla 9), el mayor porcentaje de pacientes (5,00 %) que presentaban tratamientos de ortodoncia pertenec&iacute;an al grupo control. Debemos recordar que los pacientes tratados ortod&oacute;nticamente son, por lo general, pacientes que cooperan con el tratamiento y que cumplen con las medidas de higiene bucal. Estos resultados pueden compararse con otros estudios, donde se determina que el tratamiento ortod&oacute;ntico en adolescentes no es un factor de importancia en la caries dental, puesto que mientras se realice una higiene oral adecuada, este no tiene repercusi&oacute;n. <br> </p> <p>Asimismo, si observamos la correlaci&oacute;n entre los grupos control y casos en relaci&oacute;n con la presencia de fosas y fisuras profundas (tabla 10), apreciamos que esta es negativa (p = 0,837), aunque el mayor porcentaje (28,30 %) pertenec&iacute;a al grupo de estudio, y el menor (25,0 %) al grupo control. <br> </p> <p>Estos factores, si se observan aisladamente, por lo general no ofrecen resultados significativos, pero se debe recordar que la caries es una enfermedad multifactorial y dichos factores podr&iacute;an desempe&ntilde;ar su papel al modificar las otras variables, en un estudio donde puedan actuar en conjunto los diferentes factores asociados con la caries dental. <br> </p> <p>La dieta basada en consumo frecuente de az&uacute;car, miel y otros carbohidratos fermentables, es reiteradamente relacionada con la producci&oacute;n de &aacute;cido por los microorganismos acidog&eacute;nicos, y por consiguiente, con la aparici&oacute;n de caries.<span class="superscript">74,75</span> <br> </p> <p>Estudios epidemiol&oacute;gicos de las poblaciones contempor&aacute;neas, evaluaciones cl&iacute;nicas y estudios en animales, apoyan fuertemente la conclusi&oacute;n de que la mayor causa de caries en la edad infantil es el consumo frecuente de comidas que contienen az&uacute;car.<span class="superscript">76-78</span> Dentro de los hidratos de carbono, la sacarosa es el de mayor capacidad cariog&eacute;nica. Su introducci&oacute;n en la dieta moderna est&aacute; asociada con el incremento de la prevalencia de caries, y espec&iacute;ficamente, con la etiolog&iacute;a de caries de superficies lisas de los dientes.<span class="superscript">45,79,80</span> Todos estos estudios pueden ser comparados con los resultados obtenidos en nuestro trabajo (tabla 11), donde el consumo de alimentos azucarados es significativamente mayor en el grupo de casos con respecto al grupo control, fundamentalmente en las frecuencias de 5 y 4 veces al d&iacute;a (37,70 y 13,30 %, respectivamente). Por lo tanto, estamos de acuerdo con aquellas investigaciones que plantean que para la prevenci&oacute;n de la caries dental es necesario el control de los h&aacute;bitos diet&eacute;ticos,<span class="superscript">47,51</span> para lo cual recomiendan la reducci&oacute;n de la frecuencia de ingesti&oacute;n de carbohidratos fermentables.<span class="superscript">81,83</span></p> <p align="center">Anexo. Caries dental</p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr> <td width="33%"> <div align="center">Variable </div></td><td width="20%"> <div align="center">Tipo </div></td><td width="19%"> <div align="center">Escala de calificaci&oacute;n </div></td><td width="28%"> <div align="center">Descripci&oacute;n</div></td></tr> <tr> <td rowspan="3" width="33%">1. Grado de infecci&oacute;n por Streptococos mutans </td><td rowspan="3" width="20%">Cualitativa ordinal </td><td width="19%"> <div align="center">Alto</div></td><td rowspan="3" width="28%">Seg&uacute;n n&uacute;mero de colonias</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">Moderado</div></td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">Bajo </div></td></tr> <tr> <td rowspan="3" width="33%">2. Grado de resistencia del esmalte a la diluci&oacute;n &aacute;cida </td><td rowspan="3" width="20%">Cualitativa ordinal </td><td width="19%"> <div align="center">Alto</div></td><td rowspan="3" width="28%">Seg&uacute;n velocidad de la desmineralizaci&oacute;n &aacute;cida</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">Moderado</div></td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">Bajo </div></td></tr> <tr> <td rowspan="3" width="33%">3. Higiene bucal </td><td rowspan="3" width="20%">Cualitativa nominal dicot&oacute;mica </td><td width="19%"> <div align="center">Buena</div></td><td rowspan="3" width="28%">Seg&uacute;n &iacute;ndice de Green y Vermill&oacute;n modificado</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">Mala </div></td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center"></div></td></tr> <tr> <td rowspan="3">4. Experiencia anterior de caries </td><td rowspan="3">Cuantitativa discreta </td><td width="19%"> <div align="center">N&uacute;meros cariados</div></td><td rowspan="3">Seg&uacute;n el n&uacute;mero de dientes cariados, obturados y perdidos en dentici&oacute;n temporal y permanente. COP-D y COE-D</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">N&uacute;meros obturados</div></td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">N&uacute;meros perdidos(extra&iacute;dos y con extracci&oacute;n indicada) </div></td></tr> <tr> <td>5. Ingesti&oacute;n de alimentos azucarados </td><td>Cuantitativa discreta </td><td width="19%"> <div align="center">1 al 5</div></td><td>Seg&uacute;n veces al d&iacute;a en que se ingieren</td></tr> <tr> <td rowspan="2">6. Saliva viscosa </td><td rowspan="2">Cualitativa nominal dicot&oacute;mica </td><td width="19%"> <div align="center">S&iacute;</div></td><td rowspan="2">Seg&uacute;n observaci&oacute;n cl&iacute;nica</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">No </div></td></tr> <tr> <td rowspan="2"> <br> <br> <br> 7. Api&ntilde;amiento </td><td rowspan="2">Cualitativa nominal dicot&oacute;mica</td><td width="19%"> <div align="center">S&iacute;</div></td><td rowspan="2">Seg&uacute;n observaci&oacute;n cl&iacute;nica</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">No </div></td></tr> <tr> <td rowspan="2">8. Tratamiento de Ortodoncia </td><td rowspan="2">Cualitativa nominal dicot&oacute;mica </td><td width="19%"> <div align="center">S&iacute;</div></td><td rowspan="2">Seg&uacute;n observaci&oacute;n cl&iacute;nica y anamnesis</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">No </div></td></tr> <tr> <td rowspan="2">9. Fosas y fisuras profundas</td><td rowspan="2">Cualitativa nominal dicot&oacute;mica </td><td width="19%"> <div align="center">S&iacute;</div></td><td rowspan="2">Seg&uacute;n examen cl&iacute;nico</td></tr> <tr> <td width="19%"> <div align="center">No </div></td></tr> </table><h4>Summary</h4> <p>A study was conducted on those risk factors influencing the most on the appearance of the dental caries disease, due to its high prevalence affecting between 95 and 99 % of the population that makes it the main cause of tooth loss. An analytical case control study was carried out in the municipality of Colon, Matanzas, during the academic courses 2000-2002. The universe was composed of 2 995 children aged 9-12 and 15, of whom a randomized sample of approximately 50 % (P=0.50) was taken. In the selection, the group of patients carriers of dental caries was considered as cases, whereas the sound children or presenting symptoms of the disease were considered as controls. The degree of infection caused by E. Mutans (41 %), the degree of enamel resistance to the acid dilution (24 %), a poor oral hygiene (80 %) and the ingestion of sugary food (100 %) were determined. <br> </p> <p><i>Subject headings: </i>DENTAL CARIES/ diagnosis; RISK FACTORS; CHILD</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas <br> </h4><ol> <li> San Mart&iacute;n H, Mart&iacute;n AC, Carrasco JL. Epidemiolog&iacute;a. Investigaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Madrid:Edit. D&iacute;az Santos;1990.</li> <li> Slade GO, Caplen DJ. Methodological issuas in longitudinal epidemiologic dental caries. Com Dent Oral Epidemiol 1999;27(4):236-48.</li> <li> Almeida Filho N. Epidemiolog&iacute;a sin n&uacute;meros. Serie Paltex. Washington: OPS; 1992.</li> <li> Erickson PR. Estimation of the caries-realted risk associated with formula. Pediatr Dent 1998;20(7):395-403.</li> <li> Narey RD, Alderegu&iacute;a HJ. Medicina social y salud p&uacute;blica en Cuba. La Habana: Edit. 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Magister en Salud P&uacute;blica. Profesor Consultante Facultad de Estomatolog&iacute;a. <br> <span class="superscript">3</span> Especialista de I Grado en Bioestad&iacute;stica y Administraci&oacute;n de Salud. Profesora Adjunta de la Escuela de Salud P&uacute;blica. <br> <span class="superscript">4</span> Especialista de I Grado en Microbiolog&iacute;a. Profesora Instructora de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas de Matanzas. </a><a name="cargo"></a> </p>
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